Valores
Valores básicos en la escala del bufete.
Los valores son de una importancia significativa en el desarrollo de una firma sólo cuando son ampliamente compartidos. Desde el punto de vista de los socios del bufete, al buscar abogados, sobre todo, basándose en criterios profesionales, una cuestión básica es encontrar a personas que compartan esos valores y, sobre todo, saber cual es la actitud hacia esos valores por parte de los trabajadores. Es de sobra sabido que el hecho de que los candidatos al trabajo comprendan estos valores implicará que muchos simulen compartirlos. La verificación de la relación con los valores propuestos por el bufete, de hecho nunca termina, aún más teniendo en cuenta que, esos valores, tienen por fuerza que ser constantemente perfeccionados y han de sufrir ciertas modificaciones.
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La construcción de uno mismo y la construcción del bufete.
- Llevamos a cabo nuestra profesión basándonos en la dedicación completa del intelecto y el trabajo creativo. Con todo lo que tiene de rutinario el trabajo de asesor legal, el reto más importante para realizarlo son los cambios y el desarrollo. Por eso el desarrollo de las capacidades propias y la influencia en el desarrollo del bufete es una exigencia natural, por no decir, una obligación de los trabajadores del bufete.
- Lo cual no tiene que ver únicamente con habilidades judiciales sino con conocimientos en otros campos que influyen en la destreza para realizar una actividad comercial como las habilidades sociales y la destreza en servirse de las nuevas técnicas de administración.
- Al tomar una actitud consciente de uno mismo, la exigencia de desarrollarse se convierte, no solo en una obligación, sino, también en una verdadera fuente de satisfacción.
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Todo lo que nuestro trabajo tiene de servicio.
- Realizamos nuestra profesión siendo plenamente conscientes de que es un servicio y mostrándolo claramente. Es por eso, por lo que debemos tener en cuenta si nuestros clientes están satisfechos de lo que hacemos y de nuestra relación con ellos.
- Ni el cuidado del cliente menoscaba nuestra dignidad ni nuestra relación con él se limita simplemente a cumplir sus expectativas. Con nuestros clientes construimos relaciones, intentamos influir en su conciencia de la legalidad mostrándole las limitaciones y posibilidades que se deducen de la legislación.
- Nada podría justificar actuar en perjuicio del cliente, incluso por accidente o negligencia. Mejor, en cualquier caso, renunciar al trabajo en su favor que trabajar para él con una entrega menor a la absoluta.
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Respeto a la individualidad y desarrollo personal
- Cueste el tiempo y el esfuerzo que cueste hemos de darle importancia al hecho de que nos diferenciamos mucho unos de otros. Y eso es algo que también podemos exigirle a los demás.
- Ni en los casos de superioridad profesional o de patrimonio ni en el de superioridad intelectual tenemos derecho a dejar de reconocer la individualidad y dignidad de los demás, bien al contrario, cada una de nuestras virtudes nos pone en situación de tener que hacer ese reconocimiento. Solamente manteniendo la distancia y el respeto hacia otros estamos en situación de comprenderles bien.
- En siguiente lugar, estamos en condiciones de asegurar a nuestros empleados las condiciones necesarias para el desarrollo personal. La evolución y el desarrollo son asuntos eminentemente individuales. Cada uno de nosotros tiene su propio ritmo y las condiciones óptimas para construirse a si mismo. Aunque, a veces, lo más fácil es generalizar, sólo respetando la individualidad estamos en condiciones de estimular a nuestra gente para que alcancen los objetivos más elevados.
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Sentirse identificado con el bufete.
- Sin encontrar satisfacción al trabajar en el bufete y, en consecuencia, no vincular al lugar de trabajo el futuro propio no es posible llegar a ser un coautor del bufete, en el pleno sentido de la expresión.
- El bufete, por su lado, se compromete a construir y apoyar ese sentido de identificación rectificando las reglas de actuación en el sentido deseado.
- Si ocurriera que, por cualquier motivo, sin tener en cuenta que fuesen razones de culpa subjetiva u objetiva, el logro de ese sentirse identificado con el bufete no fuera posible, ambas partes deberían, en esa situación, llegar a las conclusiones necesarias y terminar la relación.
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Actitud creativa
- En teoría, el asesoramiento legal Se puede dividir en interpretativo y creativo. En realidad, sin embargo, la línea divisoria no se dibuja idealmente clara ni recta. El letrado interpretativo es el que responde a la pregunta del cliente “¿puedo hacerlo ?”. El letrado creativo va más allá de la pregunta formulada por el cliente y responde a la pregunta “¿cómo puedo hacerlo?"
- En nuestro bufete procuramos responder también a esa segunda pregunta, incluso cuando el cliente no la plantea. Nuestro objetivo es, por tanto, proponer soluciones a todo el conjunto del dilema descrito por el cliente.
- Una actitud tal y una asistencia como la descrita exigen la posibilidad de entender ampliamente el papel propio, lo cual, a su vez, exige aprender continuamente. De ello se deduce la obligación de adquirir conocimientos que se alejen del saber legal.

